Descripción del proyecto

MIEMBROS

Presidente: Francisco Sánchez Medrano
Secretario Tesorero: Tomás Parra Sánchez
Vocales: José Ignacio Sánchez Ballesta
Francisco J. Zuñel Carrión
Joaquín Julián Pastor Pérez
Ricardo José Iniesta Molina
Tomás Franco Pérez
José María Franco Morant
Arturo Jiménez Ruiz
José Joaquín Aranguren Gómez
Vicente Antonio Soto Pérez
Francisco Vera Martínez
Ángel Gil Izquierdo
Javier Mora Barroso
Chirretes: Javier Aranguren Gómez
José Antonio Atue Cases
Sardinero de honor: Pedro Cano Hernández

BREVE HISTORIA DEL GRUPO SARDINERO DIANA CAZADORA

“La buena Artemisa, la de talla esbelta y senos virginales. Verdaderamente Diana es sin duda una diosa hermosa y cuajada de belleza.” De esta forma resumía Antonio Segado las principales características de la diosa que da nombre a este grupo. Corría el año 1947 cuando un grupo de personas de relevancia social en el panorama murciano deciden fundar un nuevo grupo sardinero. Todo ello en el barrio castizo murciano de San Andrés. En el tiempo de las verbenas de barrios, se hacia la plantá de las carrozas; y en la plaza de San Andrés, lo hacía Diana cazadora. Acudían grupos musicales de primera línea que amenizaban la gran fiesta sardinera. Muchas son las anécdotas de este histórico grupo, aunque es de reseñar la primera broma que llevó a cabo el miembro Pepe Mora, y dada la transcendencia periodística, ha quedado reflejada en la prensa, todos los años desde el año 2000. La broma consistía en entregar una tarjeta bien confeccionada y estilizada por Medrano, donde se reflejaba un mensaje de invitación, tanto para un pastel de carne, como una marinera, un carpaccio de solomillo, unos huevos Real Murcia o un exquisito plato de alcachofas de la abuela. Sin duda que las tarjetas se confeccionaban con todos los detalles necesarios para darle toda la credibilidad y autentificación. Ni que decir tiene que cuando se aproximaba la semana grande del festejo, los locales de restauración céntricos se ponían prestos y ojo avizor en espera de recibir algún forastero con su invitación totalmente legítima para agotar la consumición.