25 marzo, 2021

José Gómez Alfaro, presidente de Selene

¿Qué destacarías de ser sardinero?

Vivir con ilusión todo un año, a la espera de nuestra semana sardinera, para ver la mirada de los más pequeños en el momento en el que le haces entrega de un juguete. También la solidaridad del sardinero cuando hacemos entrega de regalos a las residencias de mayores o los centros de educación especial.

¿Cuánto tiempo tardáis en preparar las actividades que desarrolláis en la organización del Entierro de la Sardina? ¿Cuál es la actividad más significativa?

Trabajamos unos 9 meses en la preparación de un nuevo año. Para el Grupo Sardinero Selene, la actividad que más nos está llenando desde hace muchos años es la responsabilidad social que tenemos con nuestros mayores. Llegamos a preparar hasta 5 visitas a residencias de mayores y centros de educación especial.

Además de la semana de fiestas, ¿vuestro grupo realiza algún otro tipo de actividad?

Estamos muy atentos a las necesidades de la sociedad, haciendo aportaciones a través de la Agrupación Sardinera a colectivos necesitados.

¿Cuál es tu mejor anécdota? ¿Recuerdas algún momento favorito que te haya ocurrido como sardinero?

Recuerdo con especial cariño mi primer año de sardinero, hace 21 años. Los meses previos de preparación a la semana sardinera fueron muy espaciales para mí y mi familia.

¿Tienes algún año preferido? ¿Por qué?

Todos los años tienen algo especial, ya que ninguno es igual al anterior, pero sí hay años que se recuerdan más. Por ejemplo, los años en los que mis hijos hicieron sus primeros desfiles junto a mí y mi señora. Desde ese momento, mis dos hijos y mi hija se convirtieron en miembros de la familia sardinera.

¿Qué ha supuesto la suspensión del Entierro de la Sardina de estos dos últimos años?

La paralización de las actividades previas a la semana sardinera es lo que más nos está afectando. No poder reunirte con compañeros con los que compartes una inquietud común, saber que estos dos años no hemos podido realizar las entregas a nuestros mayores, que los niños no van a tener la ilusión de conseguir un juguete… Pero estamos dispuestos a recuperar todo el tiempo perdido.

¡VIVA SELENE!

¡VIVA EL ENTIERRO DE LA SARDINA!

¡VIVA MURCIA!