19 marzo, 2021

Juan Cuenca Mazón, presidente de Morfeo

¿Qué destacarías de ser sardinero?

Los sardineros nos sentimos muy orgullosos de pertenecer a esta gran familia porque durante las Fiestas de Primavera de Murcia tenemos  la oportunidad de llenar de alegría las calles de nuestra ciudad. Niños y adultos esperan nuestros desfiles con la ilusión de que dibujemos una sonrisa en sus caras con nuestras charangas y regalos. El desfile de carrozas del Entierro de la Sardina es un espectáculo sin igual en el mundo entero y del que todos los murcianos debemos sentir una especial satisfacción por poder disfrutarlo en nuestra ciudad.

¿Cuánto tiempo tardáis en preparar las actividades que desarrolláis en la organización del Entierro de la Sardina? ¿Cuál es la actividad más significativa?

Aproximadamente nos lleva 6 meses organizar y preparar la compra de los juguetes y los regalos. En cuanto a los trajes que usaremos, los empezamos a diseñar unos 3 meses antes.

Además de la semana de fiestas, ¿vuestro grupo realiza algún otro tipo de actividad?

A lo largo del año celebramos numerosas reuniones del Grupo Sardinero Morfeo, en las que aprovechamos para tratar los diversos temas que necesitan atención.

¿Cuál es tu mejor anécdota? ¿Recuerdas algún momento favorito que te haya ocurrido como sardinero?

Todos los años hay anécdotas que recordar, pero lo más divertido son los encuentros con esas personas que ven el Entierro de la Sardina por primera vez y no pueden creer lo que sus ojos ven. Ver su cara de incredulidad no tiene precio.

¿Tienes algún año preferido? ¿Por qué?

Mi año preferido es 2002. Para mí fue un año muy especial porque era mi primer año en el Grupo Morfeo y, además, el primer desfile en carroza es algo que ningún sardinero puede olvidar. Es impresionante ver tanta gente esperando disfrutar del gran desfile del Entierro de la Sardina.

¿Qué ha supuesto la suspensión del Entierro de la Sardina de estos dos últimos años?

Que el Entierro de la Sardina se haya tenido que suspender por 2 años consecutivos es algo muy duro para todos los murcianos y, como no puede ser de otra manera, también para la familia sardinera. En el Grupo Morfeo hemos intentado mantener el fuego del espíritu sardinero encendido de la mejor manera posible, pero tengo que reconocer que es una tarea muy difícil. Ahora sólo espero y confío en que podamos volver en 2022 con ánimos renovados y dispuestos a recuperar el tiempo perdido.