28 marzo, 2021

Juan Jesús Hernández Fernández, presidente de Júpiter

¿Qué destacarías de ser sardinero?

Permitidme que conteste con una sola palabra, pues es la que recoge el espíritu del sardinero: GENEROSIDAD.

¿Cuánto tiempo tardáis en preparar las actividades que desarrolláis en la organización del Entierro de la Sardina? ¿Cuál es la actividad más significativa?

Un año. Se dice rápido, pero pasa vertiginoso. Desde abril a septiembre se realizan pequeños preparativos y, siendo críticos y teniéndolos frescos, corrigiendo para mejorar los pasados. Por entonces, los regalos de luces y bisutería, como obsequios estrella, ya están encargados y vienen de camino. A partir de octubre, o corres o te pilla el toro. Restaurantes, bandas de música, juguetes, retoques de carroza, trajes, presupuestos, reuniones. Cuidado que el toro está en la plaza. A partir de enero, es una cuesta abajo y sin frenos: pequeños retoques e imprevistos. Y todo para que el día del revuelo, momento en que nos juntamos todos los compañeros con nuestras familias un par de semanas antes del Entierro de la Sardina, esté todo preparado. Significativo es este día, así como cada vez que nos juntamos a cenar durante el año, ya que recordamos momentos y anécdotas anteriores y añoramos el futuro Entierro de la Sardina.

Además de la semana de fiestas, ¿vuestro grupo realiza algún otro tipo de actividad?

Destacaría una visita que, aún cuando se realiza durante las fiestas, tiene lugar fuera del bullicio de la ciudad. Se trata de la visita al Hospital Universitario Virgen de La Arrixaca de El Palmar. Allí, tras ser recepcionados por expectantes médicos, enfermeros, auxiliares, etc. y, tras una laboriosa carga de juguetes, luces y bisutería en improvisados carros de enfermería, nos desplazamos a todos y cada uno de los rincones del hospital donde puede haber un niño. Si tan importante es sacar de la rutina a los niños, de igual forma somos agradecidos por sanitarios y, sobre todo, y muy importante, por los padres. Sabiendo de primera mano lo que es estar enclaustrado 3 meses con un hijo en UCI, reconozco la amabilidad de otros que en su día nos visitaron (nazarenos, payasos, Papá Noel y Reyes Magos). Es por ello que la visita a los niños de la Arrixaca, aun siendo dura, te aporta a corto plazo una paz y alegría que merece la pena vivir. Y todo por una sonrisa, un gesto, una caricia, un gracias o un beso. Nos vemos pronto.

¿Cuál es tu mejor anécdota? ¿Recuerdas algún momento favorito que te haya ocurrido como sardinero?

Año 2011, mi primer Entierro de la Sardina, anécdota la cual y en algún otro momento ya he compartido con la familia sardinera, y dice: Fue en el desfile del Testamento de la Sardina, colorido, luminoso y alegre, que recorre la Gran Vía de Murcia. A lo lejos, veo acercarse a un padre que parecía perdido entre tanto bullicio y, en sus manos, abrazada su hija, su princesa. Me dijo: “Dame algo, sardinero”. En ese momento sentí que los dos compartíamos un mismo sentimiento: el suyo era el orgullo de cumplir como un padre que intenta hacer feliz a su pequeña y el mío el orgullo de ser sardinero y hacerla feliz también.

¿Tienes algún año preferido? ¿Por qué?

No, aunque cada uno de ellos ha tenido sus particularidades. Señalaría el primero por ser incansables los momentos de sorpresa que me brindaba el Entierro de la Sardina, tanto en sus momentos previos, como durante los desfiles. Y, así mismo, el último que pudimos disfrutar, pues al ser por primera vez presidente del Grupo Sardinero Júpiter “me pesaba” la responsabilidad de que todo debía salir bien y que, ahora que no me ven y escribo, sentía que no les podía defraudar.

¿Qué ha supuesto la suspensión del Entierro de la Sardina de estos dos últimos años?

Mucho, y aún no pudiendo describirlo con palabras, se pueden imaginar. Se echa de menos el roce con los compañeros, pues el roce hace el cariño y, sobre todo, el estar en la calle con los murcianos y sus niños, derrochando generosidad, así como añoro con mucho cariño la visita al Hospital que todos los años realizamos.

Gracias Juan, Garre, Miguel, Pedro, Máiquez, Belando, Poveda, Ángel, Fernando, Octavio, Juanfra, Diego, Gabi y Jerónimo, por ser compañeros de nuestro querido Grupo Sardinero Júpiter. Sin cada uno de vosotros el grupo no sería el mismo. También mi recuerdo a aquellos que en su momento formaron parte del mismo y ahora no están con nosotros. Recuerdos a D. Pedro Segura y D. Carlos Peñafiel.

NOS VEMOS PRONTO

VIVA JÚPITER

VIVA EL ENTIERRO DE LA SARDINA