23 marzo, 2021

Ignacio López Rejas, presidente de Vulcano

¿Qué destacarías de ser sardinero?

Ser uno de los 300 privilegiados que representan una Asociación de Interés Turístico Internacional, en la cual tienen cabida todos los miembros de una familia: desde padres, hasta hijos.

¿Cuánto tiempo tardáis en preparar las actividades que desarrolláis en la organización del Entierro de la Sardina? ¿Cuál es la actividad más significativa?

Las actividades del Entierro de la Sardina se desarrollan durante todo el año, ya que son preparativos continuos. La actividad más significativa, sin duda, es la mezcla de juguetes y reparto en residencias de ancianos. Siempre nos reciben con un impresionante almuerzo.

Además de la semana de fiestas, ¿vuestro grupo realiza algún otro tipo de actividad?

Mensualmente, se realizan reuniones de los sardineros y, en ocasiones, con las familias.

¿Cuál es tu mejor anécdota? ¿Recuerdas algún momento favorito que te haya ocurrido como sardinero?

La anécdota más destacable fue en mi primera salida como sardinero, cuando la carroza subió el Puente de los Peligros y pude ver la gente en Gran Vía. Me di cuenta de lo que verdaderamente significaba el Entierro de la Sardina para Murcia y su gente. Los mejores momentos como sardinero fueron los que disfruté con “el bombero”, mi padre, en la carroza. No obstante, cada día sardinero está lleno de grandes recuerdos.

¿Tienes algún año preferido? ¿Por qué?

No, todos los años suman y nos aportan algo como personas y como sardineros. El año pasado, confinados, lo celebramos vestidos en familia en los balcones y con los vecinos bailando.

¿Qué ha supuesto la suspensión del Entierro de la Sardina de estos dos últimos años?

Un duro descanso obligado, que deseamos acabe pronto. ¡Somos sardineros!