22 marzo, 2021

Javier Martínez Caballero, presidente de Apolo

¿Qué destacarías de ser sardinero?

Es difícil expresar en pocas palabras lo que se siente siendo sardinero. Es algo especial en lo que a sentimientos y emociones se refiere. Son estas dos cosas las que destacaría por encima de todas. Ver cómo la gente se divierte a nuestro compás, la ilusión infinita de conseguir uno de nuestros regalos y esa mirada, junto a la tímida sonrisa de los niños cuando consiguen tan preciado juguete, es una experiencia que hay que vivirla para poder entenderla.

¿Cuánto tiempo tardáis en preparar las actividades que desarrolláis en la organización del Entierro de la Sardina? ¿Cuál es la actividad más significativa?

¡Un año! Todos los componentes del Grupo Sardinero Apolo trabajamos durante todo este tiempo, reuniéndonos periódicamente para coordinar las tareas y responsabilidades cada uno, como la compra de juguetes, bisutería, contratación de animación, logística, comidas, etc. y mirando con lupa el presupuesto. La parte más significativa, sin duda alguna, es la de ver a toda la familia sardinera del Grupo Apolo disfrutar con la gente de Murcia después de un año de trabajo.

Además de la semana de fiestas, ¿vuestro grupo realiza algún otro tipo de actividad?

Sí, junto a nuestras familias hemos hecho comidas, cenas y convivencias de fin de semana. También donaciones de alimentos, pero este último año ha sido difícil debido a las restricciones que ya conocemos.

¿Cuál es tu mejor anécdota? ¿Recuerdas algún momento favorito que te haya ocurrido como sardinero?

Una de las anécdotas que más me marcó fue mi primer año. Salía de casa por primera vez con mis macutos llenos de juguetes y se acercaron unos niños junto a sus padres para que les diera algo y tal fue mi despiste que olvidé la llave de los cierres del macuto en casa y tuve que romperlos para poder dárselos ¡Qué mal rato pasé!

¿Tienes algún año preferido? ¿Por qué?

El primer año porque todo estaba por descubrir.

¿Qué ha supuesto la suspensión del Entierro de la Sardina de estos dos últimos años?

Sobre todo, mucha pena y nostalgia.