2 abril, 2021

Rafael Pardo Ríos, presidente de Aquiles

¿Qué destacarías de ser sardinero?

Para mí, ser sardinero no es sólo un hecho, ser sardinero es un sentimiento. No es una semana, es todo un año de ilusión, preparativos y alegrías. Reunirte con amigos, conocidos e incluso desconocidos que únicamente tienen una sonrisa que darte. Una sonrisa que devolverte al recibir ese juguete que con tanto cariño has preparado durante todo el año. Para mí, ser sardinero es acabar el día de el Entierro de la Sardina pensando en los días que quedan para el año siguiente y cómo prepararlo para que sea, si cabe, aún mejor.

¿Cuánto tiempo tardáis en preparar las actividades que desarrolláis en la organización del Entierro de la Sardina? ¿Cuál es la actividad más significativa?

Los preparativos del Entierro de la Sardina, se desarrollan durante todo el año, porque hasta el más mínimo detalle es importante y emocionante de preparar.

Quizá, de entre todos, podría elegir como más significativos el que llamamos la “Mezcla de los Juguetes”. Solemos hacerla el día Jueves Santo. Elegimos este porque está cerca del gran día y vamos organizando las cajas y bolsas de juguetes que repartiremos en los pasacalles y el desfile. Allí nos juntamos todos los miembros del grupo y llevamos a nuestros hijos, nietos y demás familiares y amigos. Pasamos una maravillosa jornada y se queda en recuerdo de aquellos que van para el resto de su vida.

Además de la semana de fiestas, ¿vuestro grupo realiza algún otro tipo de actividad?

Para nosotros, la semana de las fiestas en donde ponemos de manifiesto y enseñamos a la gente todo lo que hemos estado preparando durante el año. Reuniones mensuales, cenas, comidas.. cualquier actividad de convivencia que nos haga reunirnos y recordar viejas y nuevas anécdotas, siempre es bien recibida.

¿Cuál es tu mejor anécdota? ¿Recuerdas algún momento favorito que te haya ocurrido como sardinero?

Anécdotas ocurren muchas todos los años. Una cosa que me emocionó mucho fue en la Gran Vía, en un desfile de viernes, le di un juguete a un niño, que lo miro detenidamente, y cuando se dio cuenta de lo que era, empezó a dar saltos de alegría, fue a enseñárselo a sus padres corriendo y volvió a decirme ¡Gracias, gracias! Y así estuvo detrás de mí durante el resto del recorrido.

¿Tienes algún año preferido? ¿Por qué?

Es difícil poder elegir un año concreto, ya que de todos guardo un especial recuerdo, pero quizá 2016. Tras varios cambios, consolidamos un grupo con mezcla de gente nueva y antigua que nos hizo unirnos y disfrutar aun más de esta fiesta que tanto queremos.

¿Qué ha supuesto la suspensión del Entierro de la Sardina de estos dos últimos años?

La suspensión del Entierro de la Sardina, ha sido una decepción muy grande. Recuerdo que llegó el día y aún no me lo podía creer. Después de más de 35 años sin faltar ninguno, se me hacía difícil entender, pero la situación es la que hay y, aún con un nudo en la garganta, lo pasé lo mejor que pude, con vídeos y recuerdos de años anteriores. Me hicieron quitar esa espinita y esas ganas de diversión. Este segundo año es diferente, ya lo tenemos asumido, aún siendo igual de triste.

También quiero, desde aquí, hacer una mención especial a nuestro compañero Fernando Rodríguez Iniesta que, tristemente, nos dejó en octubre del año pasado. Fernando derrochaba una alegría que nos contagiaba al resto del Grupo. Aquiles, sin Fernando, ya no será lo mismo.